Resumen: |
Sánchez aplica la fórmula para hacer un ensayo sobre el país. “Este aspecto ensayístico del libro es importante porque fue un texto que escribió en el extranjero, lejos de las fuentes y de su familia, y a partir de la nostalgia que sentía por su país, en una especie de reflexión por entender lo que él significaba. Estamos hablando del Perú que estaba en pleno proceso de modernización, y, por lo tanto, un momento en que tenían que resolverse algunas preguntas”, expresa.
El índice del libro tiene capítulos que tienen como título “el cuerpo” o “el alma”, pues tiene como propósito tratar de entender la naturaleza, la topografía, la gente, las ciudades, su carácter. “Es una síntesis muy interesante que yo recomiendo y que está dentro de la ensayística peruana como Lima la horrible (1964), de Sebastián Salazar Bondy, y que puede servir mucho para el año en el que se celebra el Bicentenario de nuestro país”, comenta Mario Granda.
“¿Qué es el Perú? ¿Cómo es su cuerpo? Muchos dirán al respecto raras palabras, que constan en los tratados de geografía y en los diccionarios especiales. Las ignoro. Para mí es un país paradójico, donde coexisten anacrónicamente todos los estados –o estadios– sociales, todos los paisajes, todas las estructuras, todas las pasiones y casi todas las ideas” (pp. 19-20, El Perú: retrato de un país adolescente, Ed. Peisa, 1973). |