Resumen: |
En el caso de los protagonistas, los primos hermanos Toño e Ismael, el juego de oposiciones se erige como la verdadera trama de la novela. Una rivalidad de polos complementarios que pugna entre sí, sin arribar a una síntesis auténtica, sólo a nexos falsos, impuestos, turbios. Súmese a este duelo central (Zavaleta admira El duelo de Joseph Conrad), la contrastante red que hilvanan Mónica, Martha, Maruja y Melisa –todas con la inicial M–, tendiendo una luz poliédrica sobre el personaje vertebrador Toño. Sobre su comportamiento turbio con su mayor destinatario, el verdugo-víctima Ismael, resultaría arduo detallar todas las connotaciones movilizadas por Retratos Turbios, en la medida que desfilan el civil y el militar, la costa y la sierra, la pobreza y el arribismo, la migración dentro y fuera del país, la autenticidad y la hipocresía, la sensatez y la pasión, el desprecio y la envidia, la inteligencia y la fuerza bruta, la rebeldía y el sometimiento, la necesidad de cambio y la defensa del orden existente, etc. (Ricardo Gonzalez Vigil) |